Archive for August, 2007

HILDA DOOLITTLE

August 15, 2007

Pérdida

El mar llamó—
Te enfrentaste al estuario,
Al pasar la marea te cubrió.—
Me alegra—
Al menos lograste escapar.

En cambio, a mí, lo que me sofoca es la bruma espesa.
Con cada inhalación menos oxígeno—
Un curioso peligro, este—
Los dioses nos han proporcionado
Un suplicio muy curioso.

Uno de nosotros, herido en su costado,
Se arrastró por el pantano,
Desgarrándose contra las raíces del laurel,
Cayendo mientras el banco se desmoronaba—

Otro buscó a tientas—demasiado tarde—
Un refugio bajo los acantilados.

Me alegro de que la marea te haya devuelto,
Mi amado,
El único de toda esa espantosa tropa,
Intacto,
Tu cuerpo blanco cubierto de sal
Y mirra y de irises cenicientos.

Nos rodearon, inmovilizándonos,
Tan pocos éramos, tan pocos para hacer frente
A las lanzas,
A la embestida certera—estilizados
Movimientos del músculo y el hombro.

Y así sucedió—sólo quedamos nosotros,
Nosotros cuatro—aunque separados.
Y el pantano se llevó a uno,
Y otro pereció bajo los acantilados,
Mientras la marea se encargaba de tu vida.

Tus pies se marcaban a fuego sobre los caminos,
Seguía encontrando en ellos la fuerza
De la vida, mi último asidero.
Había visto pies hermosos
Pero nunca una belleza marcada por la fortaleza.
Me maravillaba frente a tu altura.

Tu altura que se igualaba
A los lanceros
Pero de manera suave.

Y me maravillaba mientras te sujetabas
Las correas
En cada muñeca, fortaleciéndolas,
Junto con movimiento de tus dedos jóvenes
Y el de tus bucles recién cortados,
Y el bronce
De tu nuca pulida por el sol.

Todo esto,
Y la curiosa rodillera,
Bien colocadas sobre la greba forjada,
Y los músculos cincelados de tu espalda
Que la túnica no podían cubrir—
La línea
Que ningún accesorio podía deformar.

Me pregunto si sabías como te miraba,
Como me apiñaba entre los lanceros—
Pero los dioses te querían más,
Los dioses te querían de vuelta.

trad dasbald

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emily dickinson

August 1, 2007

Es que no soy nadie! Quién sos vos?
tambiés sos nadie, vos?
Así que ya formamos el par—no lo digas!
Nos destruirían sabés?

Qué deprimente ser alguien!
Qué pública la imagen, que como una rana
croa su nombre durante el día entero
y a una muchedumbre se hermana!

trad dasbald

emily dickinson

August 1, 2007

Me oculto en esta flor,
Que al ponerla junto a tu corazón,
Sin saberlo, sobre tu corazón me pongas—
El resto se lo dejo a los ángeles.

Me oculto en esta flor,
Que, al marchitarse en tu jarrón,
Sin saberlo, te produzca
Algo así como un estado de soledad.

trad dasbald