Archive for the ‘poesía’ Category

la definición de las palabras. otra parte más

January 17, 2008

Yo miento. Mejor dicho. Creo la experiencia antes de que suceda. Floto, es decir creo el relato antes del acontecimiento. El relato no es un producto de la experiencia. !Yo quiero ser el relato y no un detalle sobre el que se agita la tormenta, la nevisca o la brisa del relato! Me doy cuenta de que quiero ser una varita mágica. ¡Soy un encanto! Aunque no sé si este talento es innato o adquirido. Me falta la primera mentira para determinarlo todo. Eso sí, tengo poco aliento. No puedo dar más que palabras, cosidas. La naturaleza está demasiado lejos, aunque nos hablamos con espejos. Con señales de humo. En poético código morse mudo. La naturaleza es una digresión más en mí, como si estuviéramos atados uno con el otro de espaldas sin poder vernos la cara nunca. Sin conocer nuestros verdaderos rostros. A veces cuando me pongo a escribir tomo demasiado impulso y voy para adelante y en el envión que tomé de alegría me olvido de todo y en especial de la puntuación. Como ahora. Que pongo y por todas partes. Una y. Y después otra compensa cualquier falta de estilo. Nada me preocupa más que el estilo. Crearlo, pulirlo. Mentirlo. Pero también después destruirlo y extrañarlo. ¿Pero decía que inventaba o mentía? Ya no me acuerdo y no me gusta releerme. Digamos que invento para mentir mejor. Por ejemplo si alguien me dice que leyó un libro o visitó un lugar y a mí me interesa ese libro o ese lugar digo que ya lo leí o que ya fui. Si no me interesa no digo nada y cambio de conversación. Baja el barómetro, se pone el sol. Siempre es otra ocasión. Pero dije que mentía y entonces si miento es como si lo hubiera hecho de verdad. Después cuando voy y lo hago me digo a mí mismo que para qué vuelvo a hacer lo mismo. Igual a mí ya no me gusta leer más ni viajar a ningún lado, así que no sé por qué me empeño en relatos. No recuerdo el futuro que se transformado en pasado sino mis mentiras, mis relatos. Tal vez porque hay un don adivinatorio al que no puedo huir no adivino. Ese don. El que me hace desplegar. Nada que ver con la invención ni con la experiencia. Extraño el diccionario. A él si que no hay don que lo domine ni lo amedrente. Me gustaría hablar en rimas. Pero para eso tendría que ser un músico de jazz. Tener su oído entrenado. Cuál es mi capacidad de improvisación. ¡Ya lo recuerdo: la mentira! En este momento mientras hablo con este espejo que tengo a mis espaldas me doy cuenta de en realidad un coro canta todo lo que venía diciendo. Canta una ópera que es mi relato. Mejor dicho estoy soñando estas palabras cantadas, escritas en este relato. Sueño que el sueño tiene música y los que tomamos parte cantamos como en una ópera. Mejor dicho ellos cantan y yo mientras cantan escribo el libreto, la música, coso los vestidos. Sobre todo tengo que coser y coser. No puedo hacer realmente y en profundidad otra cosa. Pero tal vez sea yo el que canta por todas las bocas. Una ópera de muñecos y un solo ventrílocuo. ¡Como verán quedo exhausto! Los muñecos más perezosos y los menos talentosos, que generalmente ocupan los puestos del fondo, esos recitan el silencio y la distracción del argumento. Nada de canto para los perezosos y los talentosos. ¡Y de pronto me doy cuenta de que yo también estoy y no solo mi voz en el canto! Y si bien yo canto en cada voz y recito con cada esfuerzo de la memoria de los del coro del fondo, yo no tomo parte en la representación. Mi cuerpo esta como Blancanieves antes de que termine su relato. Pensando. Tal vez la muerte empollando. Pero no nos olvidemos, no me debo olvidar, de que yo también coso y coso tras bambalinas unos trajes para las damiselas inexpertas. Las amigas del director y del manager. A veces me gusta este papel que me asignan los cuerpos teatrales. En el que me tengo que apresurar, correr de un lado para otro, llegar a tiempo. Por suerte ya estoy bien entrenado. Doy la última puntada cuando a la prima dona ya la tienen bien peinada. Y sale a escena despampanantemente y abrumada. Típico. Y yo me escabullo entonces por un túnel rápido. Casi por el agua resbalando. En este teatro el puesto de apuntador ha quedado vacante y la cuevita en medio del escenario cesante. De ahí puedo ver los últimos pasos de danza. Los últimos trinos de pajarraco. Se cierra el telón. Cuando estamos aplaudiendo todos, yo al lado de una señora vestida con un zorro plateado, es cuando justo yo me despierto. Pero no me levanto. Huelo la almohada. Sigue siendo verano. Toda mi vida , aquí, así, transcurre en verano. ¿Es verano o es el recuerdo que me roza cuando escribo no con el recuerdo sino que automáticamne escriben las manos? ¿Dónde estaba? ¿En qué pasaje de la mentira? Los mentirosos y los que recuerdan son amigos. Eso recuerdo dice mi diario. Los mentirosos y los que recuerdan se odian y se aman. ¡Para los perezosos en esta vida del relato el canto! Dice un canario. ¡Miren como flota! Por suerte anoche pude dormir. Pero no pude tener insomnio y recurrir a mis trucos de magia. Cada noche cuando no puedo dormir recurro al truco del ábaco. No cuento ovejas sino que cuento escritores que me aprendo de memoria de los lomos de la biblioteca de mi hermano. ¿Podré hablar de otra cosa en definitiva que no sea de mi hermano? Pero volvamos al método. Este es mi ábaco. Así como otros cuentan ovejitas yo cuento esos escritores. Este método nunca falla. A veces solo posee algún que otro desencanto. Uno a uno vienen y saltan el cerco de mi mente, hacen una pirueta, me saludan y se alejan del presente. Por ejemplo si ahora tuviera que improvisar improvisaría. Siempre es grata la ocasión para un buena improvisación. O en su defecto para encontrarse con su hermana menor, la digresión. Puedo contar por países, por estantes, por lenguas o por ser entre sí bien distantes. Herman Broch, Marcel Proust, Musil, Thomas Mann, Martin Amis…pero Martin Amis nunca sabe saltar sin recurrir a algún truco. No sé que hace entre las perlas de mi ábaco. Porque nunca sabe si saltar o tirarse sobre le cerco. Entonces se interrumpe la improvisación, se astilla cualquier intento de digresión. Y sucede lo peor. El chisme toma partido en la imaginación. Igualmente lo peor que podría suceder es que dos escritores quisieran saltar al mismo tiempo. Así porque sí. Por generación espontánea. O por tratarse del ser entrometido de las frutas geminadas. Entonces la cola se atora. Se retuerce contra el horizonte. Los escritores se impacientan, se prometen cosas estúpidas, se retuercen de dolor o de placer ante le invento del insomnio. Se vuelven viejas malas en la cola del supermercado. El dolor, la noche, el desencanto.

Advertisements

Doppelgänger

January 16, 2008

Un robot que se dedica
a la traducción de novelas románticas
durante el día
juega a una versión del tres en línea
contra una computadora,
retrasado en la noche, ya
vestido con su pijama de tela gastada
como un don que
no se puede usar más,
pero de pronto
interrumpe su juego,
y antes de ir a recargar sus baterías
sentado dentro de su caja de pinotea,
abre el explorador y comienza a escribir
una mensaje, me dice,
en el que me cuenta
un poco más de su vida y
del silencio astronómico
calcado por su cerebro.
Sé que una de las leyes de la robótica
impide que cualquiera
de estos frágiles muñecos enlatados
en nuestra propia sensibilidad
atente contra la vida de un ser humano.
Alguien, tal vez mi madre,
pronunció en la medianoche
frente a un espejo vacío
colgado en un habitación diminuta
de su castillo de invierno
la ley que impide que me suicide.
El mismo espejo
que se confundió con mi corazón.
Deambulo, sin luna llena,
sin un perfil proyectado por una linterna mágica
ni una fosforescencia sobre
la felpa arrugada de mi mollera.
Una resina fósil
de un mágico helecho
nacido de las esporas del espacio exterior.

Las correcciones

January 16, 2008

La idea de que he logrado o lograré
sacar una confesión.
Solo que en este espacio cerrado sin techo
resuenan aún por unos altoparlantes bien ocultos
las palabras que nombran
el factor fugitivo del yo,
el índice de la presión de helio
que bombea en su interior,
la demonomanía de un secreto.
Una a una
estas palabras agrupadas en bloques
más o menos uniformes
caminan formando una fila india
en dirección al detector de metales.
La cinta breve de equipaje de manos
así como el monitor de rayos x adosado a ella
están vacíos.
Todo lo que acarrean las ha convertido
en intrusas de su propio equipaje.
¿Un agente del yo?.
Esta ciudad me ha proporcionado
un sello oficial, una visera de vinilo,
un buen olfato de perro entrenado
con el que me paseo tal vez inservible.
No se trata del inicio de un viaje,
ni de hacerlas volver en sí reavivadas
luego del cansancio
provocado por el trayecto del viaje.
Circulo,
y mientras circulo,
cada uno de mis movimientos
es bañado
con la inmovilidad de un rayo de sol
como el que cae lento
sobre los objetos
de un folleto turístico
y cada palabra comienza
con una declaración
que rectifica la de una palabra anterior,
dejándola inmóvil
tan solo por un instante
sobre ese silencio tan parecido al
que se produce
cuando uno entra
a una habitación alfombrada

3

July 28, 2007

Sobre la tumba se amontonan
Y arremolinan las malas hierbas.
Cada visita que le hace
Al ser que más ha querido
Debe limpiar todo nuevamente.
Este visitante
Queda como el esqueleto
Del todo y de la nada,
Erguido,
Solemne junto
Al débil bosquecito de menta
Y su aparición lila en el cantero votivo.
Esta latitud
Si florece es lila emplumando
Su ínfula sobre
Un verde brillante, celedón, oscuro,
Apenas si crece
Hasta el metro y medio
Y las más de las veces
Hecha espinas.
Luego, de vuelta en su marco,
Sobre la mesa
Los papeles se confunden.
Acentuando el vacío gris ante la página,
Desde otro momento ya pasado,
Salen de los costados de las palabras,
Primero limpiamente impresas
Por el susurro láser de tinta
Y luego virulentamente
Tachadas y señalizadas,
Decenas de pequeños frankensteins dibujados.
Algunos incompletos:
Brazos sin tronco
Pero con piernas, cuello,
Varias cabezas rapadas y pares de ojos.
Al releer el estilo aparece,
Breve primero, disgustado
En torno al último corte de verso
Que reenlaza hasta crecer
Y sofocarlo en su talismán.
A su vez en la dimensión
Que va delimitando
Todo deambular vital
Su autobiografía
Despliega el tokonoma
Donde se disponen conjuntamente
Deseo y resignación
Como una interrelación atávica
De dos reinos:
El psicológico y el decorativo.
El recuerdo estacionado en su dique
Infunde el momento.
El dolor superpuesto
Con euforia o apatía

LOS HERIDOS EN LAS VANGUARDIAS

July 25, 2007

Mientras hablan en la cama
de cierta versión perversa del cristianismo
que les parece impone sacrificios
basados en la debilidad
del individuo y no en su fortaleza,
se ríe de los ruidos
que salen de su garganta irritada
por el resfrío como de una mala imitación
del graznido de un pato salvaje.
Ya en la cocina siguen
descuartizando a los amigos vegetarianos
que anoche sólo comieron el queso
de los sándwiches dejándoles
a las putas carnívoras
las fetas de jamón
enroscadas entre la miga seca.
Estos días la congestión
veraniega recede un poco
luego de haberlo aislado dentro de la fiebre, los celos
y el silencioso patetismo
con el que maúlla
su diario.
Como un bambi hambriento recorría su cuaderno
de las horas ilustrando
los bosquecitos de la insomnia
y alimentándose del cerebro
de unas víctimas ausentes, rosadas,
y de ese yo aliviado por los cuidados domésticos,
él mismo un alimento caníbal del solipsismo.
Conjuntamente con este desfile del discurso
que será buscado como una moratoria,
los restos de cierto futuro
entran por las persianas semibajas
de su habitación vacía
y no la enorme habitación
de cummings: la alegría,
dolor de cabeza de la melancolía.

Toda una poética podría
justificarse por la incapacidad
de saber darles a los seres queridos
lo que realmente necesitan
permaneciendo así psicotizado en el vendaje
de la metáfora oculta
por el pasado que pertinentemente
se presenta con su dialéctica
de sobreentendidos y venganzas
frente a la cuidadosa distracción
de un diminutivo del yo
compuesto con la inmovilidad
en el que el fantasma de la mañana
que finaliza apenas sobre el mediodía
escribe como si fuera necesario llevar
el registro de entradas y salidas
de las palabras muertas, amputadas,
colgando en la oscuridad del matadero de las cuerdas vocales.
Un ajuste repetitivo
demasiado reticente a contar su verdadera función.
Esas páginas
tienen sus precauciones de hechicería y salmo.
Anota: los enemigos se vuelven un hábito caprichoso,
los horrores una excentricidad y la terapia
no es mas que ese burgués asesinato milagroso
en las tinieblas donde imagino
a los así llamados violadores de lo real.
Después de un lapso el miedo se oculta
palpitando entre la curiosidad.
Sin morir la mañana es perezosa
y otros santos vienen marchando
cada uno con su réplicas
y su forma del perdón,
ahora, cuando nadie está presente,
y sin embargo la sombra que se proyecta
alerta como el corazón de un hermano gemelo.

1

July 21, 2007

a tarvés del cielo raso
se deproporcionan
en la inacción.

suben o bajan?

ligados primero
por una orbita desde donde observan,
gravitando, minúsculos,
y luego
al entrar muy tarde
sobre la noche,
intentan, en puñados,
escapar como peces voladores,
del aire caliente al
que se sienten atraídos como un despliegue
que los ahoga.

LOS GENEROS LITERARIOS

July 14, 2007

el primer día de primer grado: el nuevo estilo. la maestra! la señórita! miren como comienza a flotar! miren como flota! soñar con tortugas como un emperador chino hace 3000 años y descubrir una maldición escolar ¿una invención? ¿con su estilo encuadrado, de solapa? mamá me despide con los primeros besos de traición. aprendo estos nuevos géneros literarios. y en el arte a tachar. dibujar encima de las palabras. cada palabra tachada se convierte en un dibujo. la señorita no puede ya bajar, no para de flotar! la foto de Marco Polo, que me acompaña en mi cuaderno escolar, me ha dicho entre otras cosas que en su momento será oportuno revelar, como nunca pudo evitar desembocar en el género de los malcriados: la autobiografía fabulososa. miren como flota! cada coma que pongo, miren como me devuelve el sentimiento. de pronto veo como traiciono a mi diario y comienzo a escribir un libro. escribo un cuento y lo ilustro. plagio a blancanieves. ese hiato que se compone entre mi imaginación y la tradición es música? sólo espero la vuelta de los meses de verano y el estilo de las viudas de niesztche como se llaman a sí mismo mi hermano y sus amigos cuando se reunen en la quinta de mis padres. anónimo. el género preponderante de esta mi rápida madurez literaia escolar. recorto letras y las pego y me envío anónimos a mí mismo en este invernadero de la ciudad. quedó atrás aquel, el aire de la ribera celeste, crepuscular, naranja y amarilla. de leche. es una boca sin descanso este género que pratico y también envío a mi hermano y a sus amigos. un género hecho de arte y literatura, de recortes, y plagios.cada letra elegida de las revistas, cada palabra que mutilará, pienso, un sentimiento al ser leída.es un género sin descanso , detrás de los ojos de dios de quien me hablan en la escuela. yo de guarda polvos y dios de sotana?. mi nuevo hermano y mejor amigo. lo veo hacer su trabajo cuando veo como pego cada letra imprenta una junto a la otra. el collage será post literatura?inamovible sentencia. la señorita nos habla de dios. nos dirige hacia dios. quisiera ser como dios . así que dejo los anónimos de lado al descubrir la máxima frivolidad de ser yo y querer ser el sujeto de todos los chismes y no envejecer jamás.

de CODICIOSA INSPIRACION

July 14, 2007

1-

Naturaleza.
Deliciosamente
Peló los tomates
Calientes bajo el chorro de agua fría
O se detuvo
Ante un dibujo tradicional:
Un par de niños japoneses que
Aún demasiado jóvenes
Para que se les deje crecer el pelo
Juegan y engordan
Su carne blanca fajada
Sobre el fondo rojo mate
De un papel de origamis.
Luego del encuentro
Los objetos no vuelven
A la indiferencia
Sino que participan estableciendo
Un lazo desde la discreción.
Este es el ladrón
Que entra y sale del espejo
Mientras piensa:
Esta es la suculencia de la sexualidad.
Este es mi escondite en un oasis
Cuya localización
No comparto con cuarenta ladrones.
Vivo entre la macrobiótica
Y la carnívora moral.
Sé jugar a la traición
Sobre el lecho del campo de batalla
Como a otro tipo de encuentro
Que se duplica
En movimiento y pasión,
O como daga
En la garganta del sentimiento.
¿Pero qué tipo de requerimientos
Necesita al sentarse ahora
Al borde de la cama con
Estas lágrimas frente al papel
Ruborizándose geminadas
Luego de haberla abandonado
En el living de su casa
Llevándose una frase hiriente
Hoy producto del no
Haber sabido seducirla,
U otro día del no haber sabido
Darle lo que necesitaba?
Seguro escribirá un poema,
Más tarde, cuando
Termine con el diario.
¿Qué otra cosa si no?

INFUSORIA- 1 INVERNADERO FLOTANTE

July 10, 2007

INVERNADERO FLOTANTE

Los azules y los carmines, junto a los violetas y amarillos,
Como siameses regulados por un metrónomo verde,
Ensayan del amanecer al crepúsculo
Proyectándose contra las bambalinas de gasa que caen sobre el alféizar
En telones de cacerías y dramas.
Sólo las noches transcurren protegidas
Bajo los tesoros de las lámparas encendidas.
Así como en la profundidad
De los tantos ramos de claveles, rosas, gladiolos
Y cofias esmeraldas de helechos
Que envuelven con su bosquecito los sillones,
Su mano izquierda incluyendo posiblemente
La curva perecedera de la muñeca hacia el antebrazo,
Se reflejará únicamente si
El espejo logra capturar alguna
De las formas con la profundidad de su brillo perpetuo
Como un epílogo a las sombras que sustrae desde el pasillo
Mientras escribe sin descanso:
Palabras extraídas de los diccionarios en todas las lenguas
Que es capaz de leer o desentrañar usando
Sus dedos y lápices de prolijo estafador.
Listas redactadas en un acto de redención inversificable.
O puede interrumpirse y rezar
Alguna plegaria fervorosamente incapaz
De contener el recuerdo de la planta de sus pies
Cuando se hundían en su propia laguna
Al sentirse besados.

TERRITORIO DE LA CAZA

July 10, 2007

3

unas únicas futuras presas.

se las coloca
en un círculo
para deshacerse
del horizonte.
de pronto alguna desaparece.
aÚn en plena luz.
nadie se preocupa.
y el resto, en la espera,
sÓlo percibe
un ir y venir de cierta lÍnea imaginaria
como un puro efecto, sin causa, ni teorÍa.
nada de estrategia.
sin correlato.
tan sólo la intersección
en la que una mirada calca
las desobediencias
atrapadas unas en otras.

pienso en algunos tatuajes perdidos
en las sombras del cuerpo
sobre las cuales intentaba
moverme
mucho antes de repasar
con las yemas cuidadosamente
la novedad de la nueva cicatriz,
como una arbitrariedad mas.

descubro que el espejismo doloroso
de la imaginación
no me permite mover.
por momentos,
dudo de sus caprichos
y luego , rápidamente ,
escondiéndome me arrepiento
tratando de apartarme de su desértica rasante.
y me castigo
dejando unas marcas inadmisisbles
que tarde o temprano me descubre.

¿como no hacerlo?